Sagitario y el centro galáctico

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Imagen 1. La Vía Láctea en Sagitario. Se aprecian claramente diferentes objetos no estelares y se resuelven estrellas individuales que a simple vista se confunden con el fondo de gas y polvo de la galaxia. (Foto A.Porcel, J.Cano)

La Vía Láctea es conocida en la tradición popular Ibérica como Camino de Santiago, ya que era usada por los peregrinos como guía en su ruta hacia el santo lugar. Las ancestrales culturas de China y Japón se referían a ella como un río de plata, y los Vikingos creían que llevaba hacia el Walhalla, destino final de las almas de los muertos. En la tradición celta se asumía que conducía al castillo de la reina de las hadas.

En la mitología griega se cuenta, que según el Oráculo, para que Heracles fuera un héroe inmortal debía mamar de Hera. Al ser amamantado el héroe de esta forma, succionó con tal violencia que Hera lo aparto bruscamente, derramando la leche con la que se formo la Vía Láctea, nombre del latín que significa “camino de leche”.

Hoy sabemos que la Vía Láctea es la banda luminosa que cruza el cielo como resultado de la luz emitida por las estrellas que forman el disco galáctico. A esta galaxia pertenece nuestro Sistema Solar, y en consecuencia nuestro planeta, la Tierra. Su forma es probablemente la de una espiral barrada, quizás similar a M95. Tiene un diámetro de unos 100.000 años luz, donde según estimaciones se albergan más de 200.000 millones de estrellas. En realidad, conocer la forma real de la Vía Láctea no es fácil por el hecho de que nos encontramos inmersos en ella, y en consecuencia solo podemos observarla desde dentro. Construir un modelo correcto o incluso aproximado conlleva gran dificultad. Para hacernos una idea, imaginemos que debemos deducir la forma de un bloque de viviendas con solo disponer de los datos de una sola vivienda de la que jamás hemos podido salir al exterior, quizás conozcamos el pasillo de nuestra planta, la sombra cambiante en el tiempo del edificio observada a través de alguna ventana, referencias de otros edificios lejanos y poco más. Extendamos nuestras hipótesis a la forma y distribución de la calle donde esta situado nuestro edificio y aventurémonos a lanzar ideas sobre el barrio o urbanización donde esta se halla. Un ejercicio nada sencillo, pero comparado con la escala galáctica un juego de niños.

Nuestro sol, se encuentra en uno de los brazos de la espiral, conocido como brazo de Orión, a una distancia de 27.700 años luz (8,5 kpc) del centro galáctico, donde se aloja un gran agujero negro de 2,6 millones de masas solares. Este centro galáctico es extremadamente denso en estrellas, hasta el punto de que su giro se efectúa como si de un sólido rígido se tratara. Desde nuestra posición no podemos ver directamente el núcleo galáctico, pues entre este y nosotros se encuentra el brazo de Sagitario, de mayores proporciones que el de Orión y más cercano al centro. Esto es fundamentalmente lo que vemos cuando miramos hacia el sur, donde no pasa desapercibida la inusual densidad de estrellas, que se muestran como una estructura lechosa claramente contrastada con el fondo oscuro del cielo.

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Imagen 2. Localización del centro galáctico. (Foto A.Porcel, J.Cano, Grafico A.Porcel)

 Los brazos espirales son zonas del disco galáctico de gran actividad de formación estelar, y donde se ubican las estrellas más brillantes, razón por la cual estos son más brillantes. En ellos podemos encontrar las gigantes azules, que son estrellas capaces de ionizar el gas de grandes extensiones estelares. En realidad, los brazos son ondas de densidad que se desplazan de forma independiente a las estrellas en ellos contenidas.
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Imagen 3 (Foto A.Porcel, J.Cano)

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Imagen 4 (Foto A.Porcel, J.Cano)

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Imagen 5 (Foto A.Porcel, J.Cano)

Las imagenes 3, 4 y 5 muestran secciones donde se aprecian mejor las diferentes estructuras. En la 5 se ven las nebulosas difusas de la Laguna (M8) y la Trífida (M20).

La Vía Láctea forma un grupo vinculado por la gravedad con otras galaxias de las que sus principales componentes son Andrómeda (M31) y sus satélites M32 y M10, Triangulo (M33), las Nubes de Magallanes (satélites de la Vía Láctea) y otras galaxias menores junto con nebulosas y diversos sistemas. Este grupo contiene aproximadamente 30 galaxias repartidas en unos 4 millones de años luz de diámetro. A su vez, este órbita alrededor del supercumulo de Virgo, que tiene un diámetro de 50 millones de años luz.

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Gráfico 1. Mapeado de las 25000 estrellas blancas más brillantes. Se observa claramente su distribución en el plano galáctico de la Vía Láctea, esto dificulta la observación de la parte interna de la galaxia. (Gráfico R Powell)
 

Sobre las fotografías

Las fotografías se obtuvieron durante la noche del 14 al 15 de agosto de 2007. En ellas se puede ver la zona de la Vía Láctea sobre el horizonte sur, por las constelaciones de Sagitario y Escorpio. A parte de las estrellas y las nubes de gas y polvo, podemos apreciar diferentes objetos entre los que cabe destacar las nebulosas de la Laguna y la Trífida de tono rojizo. Obviamente se corresponden con el visual, es decir, tal y como los ven nuestros ojos, pero magnificado por el largo tiempo de integración y la “suerte” de contar con una noche oscura de las que se dan pocas al año.

La cámara utilizada ha sido una DSLR (Nikon D70) a 800º ASA con un objetivo zoom en la focal de 50 mm a f/5.6. Todo ello montado sobre montura ecuatorial con seguimiento motorizado. El tiempo de exposición ha sido de 10 min.

El procesado de las imágenes ha consistido en ajustes del paso de RAW a TIF, posteriormente se le han aplicado los filtros de eliminación de halos debidos a la aberración cromática de la óptica (principalmente en los extremos), filtro de eliminación de gradientes ocasionados por la contaminación lumínica y filtro de realce DSO para las estrellas más pequeñas.

Sobre la observación

El lugar de observación ha sido las explanadas del Albergue Universitario en Sierra Nevada, por encima de los 2.500 metros de altitud. Durante la noche pudimos ver alguna que otra perseida esporádica bastante luminosa, pero no tuvimos la suerte de que ningún meteoro entrara en el campo de las imágenes. El seeing fue muy bueno y estable a lo largo de la noche, no obstante, con el paso de las horas empeoro apreciablemente él contraste del cielo, debido quizás al aumento de la humedad ambiente.

En la observación participamos Jesús Cano, Sergio Alonso “Zerjillo” y Aniceto Porcel. Zerjillo realizó diversas tomas en fase de prueba con la Canon 400D, que aún están en fase de procesado.

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Imagen 6. El Takahashi TSA-102 en pleno trabajo. (Foto Zerjillo)

 
Más imágenes de esta observación
 
ver referenciaEl Camino de Leche
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8 comentarios en “Sagitario y el centro galáctico

  1. Magnífica crónica de un gran trabajo, Aniceto.
    Excelentes detalles en tus imágenes, corroborados por un buen artículo de agradable lectura.
    Siempre me agrada poder ver esas nuebes oscuras que envuelven amplias zonas del espacio. Hace pensar el en espacio circundante con nuevas dimensiones.
    Gracias por compartirlas.

  2. Felicidades! Un artículo muy interesante,el cual he disfrutado y del cual he aprendido.Me surge del mismo una pregunta.Cuantos miles o mas de años lleva nuestro planeta con el Centro Galaxtico en Sagitario?Gracias

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